
Antena 3 y La Sexta se han sumado, casi a la vez, al gran número de televisones europeas que timan a la audiencia con pasatiempos para amebas. No muy diferentes estos programas de los que levantaron revuelo nacional (con detenciones, cierres y cárcel) en las emisoras locales más bizarras.
Aquí parece que todo es más de fiar puesto que son teles nacionales y teléfonos 905, de coste limitado y cerrado por llamada, no 806 como en los casos anteriores. Ya ha habido un toque oficial para que dejen de hacer esto puesto que los números 905 son para consulta inmediata. Contabilizan un SÍ o un NO en una encuesta, o preguntas similares. No son para que un incauto llame 327 veces pensando que va a entrar en directo para contestar de qué color era el caballo blanco de Santiago. Qué país, madre...
Yo flipaba hace unos años viendo cómo una imponente rubia teutona regalaba muchísimos miles de euros por decir cuál era la diferencia entre 2 fotos. La cosa solía ser tan sutil como que era la foto de Jennifer Aniston y a una de las dos fotos le habían puesto un parche en un ojo. Por supuesto, nadie aparecía en antena (aunque habría infinidad de europeos llamando) y la tipa parecía desesperada diciendo "Llamen, llamen, que sólo queda un minuto para que el juego se acabe. Cerramos las líneas".
Hace unas semanas leí una nota de prensa de Antena 3 en la que anunciaba la puesta en marcha de Buenas Noches y Buena Suerte. Un programa de estos de timo telefónico hecho en Barcelona por Gestmusic. Lo vi un rato un día para dar fe del nivel de imbecilidad de la TV actual. Horrible. Aunque, por lo menos, no era como esos del palurdo pegado a un croma en un taburete, que había en las locales. Esta semana, viendo tarde la minitele de la cocina (la única en la que recibo La Sexta) alucino viendo Juego TV, otro concursazo de estos para mentes preclaras. Sale una tía que lo hace fatal y la estética me recuerda mucho a los programas cutres de la desmantelada Tele Sierra. En días posteriores veo a diferentes presentadoras en un recital de mal gusto.
¿Les hace falta a Milikito y a Roures un programa así? ¿No se dan cuenta de que todos los críticos y espectadores van a ir a por ellos? ¿Esa es la idea de una televisión nueva y diferente?
Que pongan a José Manuel Soto cortando jamoncito, como hace todo el mundo, no a guiris que van hasta las patas. Vergüenza debería darle, don Milikito, brindar al público momentazos como este. Vean, vean..