14 julio 2009

PALAUS DESCALÇOS

He estado más de dos horas leyendo trozos de vidas cruzadas. Me ha servido para darme cuenta de dos cosas: que he tardado un año en saber la completa dimensión de lo que tenía ante mí y que ahora que lo sé, no quiero olvidarlo. Bueno, tres: que aunque intuya que algo me va a doler irremediablemente, no puedo evitar enfrentarme a ello.

Es realmente angustioso vivir con según qué determinadas peculiaridades y características.