14 octubre 2009

THE SHAPE OF MY HEART

En Ghost (Jerry Zucker, 1990), unas sombras fantasmagóricas se llevaban el espíritu de Tony Goldwyn, malo de la función.

Hay días en los que un puñado de fantasmas heredados vienen a por mí. No conozco sus caras, pero podría ubicarlos en calles o zonas de diferentes ciudades sin equivocarme mucho. Afortunadamente, hasta ahora no han conseguido arrastrarme al lugar gris del que vienen pero sí me dejan desasosegado, con miedo.

Suerte que uno puede esconderse en cinco minutos como estos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te deseo sosiego,
no quiero que estés desasosegado.
Si te desasosiego,
buen desasosiegador seré, ¿no?

aita

Anónimo dijo...

BUeno, una joya de la historia de la música.
Increible composición, una ejecución preciosa con unos arreglos orquestales bellísimos.
En cuanto a lo qué es, pues algo muy especial, León ya no está pero la vida sigue.
Indefectiblemente, siempre, siempre me viene a la mente cuando alguien querido s va, pero me hace se trance más hermoso, más normal, con la esperanza que da el futuro desconocido, y el amable recuerdo d lo pasado.
Gracias Aitor, mola

PD: La única pega a esta versión es el chaval que canta con Sting, canta muy bien, pero la única voz de Sting es suficiente, más que suficiente.

Fonina Yoki