Odio que alguien se refiera a la ciudad de Barcelona como "Barna". Más aún, claro, si se oye en boca de alguien no de allí, pues ya es totalmente ridículo y gratuito.
Se suele dar que los que van al Sónar a Barna, quieren viajar este verano a India...
Cómo pesan los clanes en esta supuesta industria del cine español... Porque no me puedo creer que la nominación de Carlos Bardem sea porque un buen número de académicos, objetivamente, han considerado elogiable su actuación en Celda 211.
¿Ha hecho mejor papel Bardem que Roberto Enríquez en Gordos o Guillermo Franchela en El Secreto de Sus Ojos o Luis Zahera en Celda 211?
Aunque menos indignante que lo de Carlos Bardem, también me parece gratuita la nominación de Antonio Resines porque, aun no estando del todo mal (más bien como siempre), no llega a la altura de las construcciones que han hecho este año otros compañeros suyos como los anteriormente mencionados.
¿Y Soledad Villamil actriz revelación? Menudo insulto para una gran actriz de larguísimo recorrido en protagónicos.
En fin, que no sé ni para qué me irrito si todos los años la pifian de una u otra manera. ¿Tenemos lo que nos merecemos?
Quizá será recordado por Tristeza de Amor, Cuerpo de Ola, Madrid Amaneceo la anécdota de haber compuesto, junto a Javier Losada y María Rosario Ovelar, las tres canciones que se escribieron para la serie de animación David El Gnomo.
Además de los anteriores temas, y otros tantos, mi favorito es Final de Viaje. Una gran canción que escribieron Jaime Compairé y él, publicada en su álbum La Mirada en el Espejo de 1981. Los arreglos son un viaje a otras formas de escribir y grabar música que, lamentablemente, se han perdido.
A Hilario Camacho le pudo la pena, la soledad de la que hablaba en muchas de sus canciones, quizá el prójimo, y se fue en verano de 2006.
Final de Viaje - Hilario Camacho
Escrita por Francisco Escalada e Hilario, Cuerpo de Ola es posiblemente su canción más versionada y un clásico en el circuito de cantautores. Publicada originalmente en el disco De Paso en 1975, así sonaba en la versión del LP En Concierto, de 1997.
Cuerpo de Ola - Hilario Camacho
En 1990 publicó El Mercader del Tiempo, que se abría con Sol en Invierno. Aquí en su directo de 1997
Lejos de donde todo tiene algo de sentido, los domingos son eternos.Joni Mitchell me ayuda a bucear en ese mar irremediable al que nunca me gusta volver.
Me gustaba mucho esta mujer. Ayer murió Brittany Murphy con sólo 32 años, ocho meses más joven que yo. Paro cardiaco. Me da igual por qué ni exactamente cómo. Ahora supongo que habrá mucho carroñismo sobre el motivo por el que a alguien tan joven le da una fulminante parada al corazón.
Tras varias cositas en televisión, la descubrí formalmente en Fuera de Onda (Clueless. Amy Heckerling, 1995). Fue en Inocencia Interrumpida (Girl, Interrupted. James Mangold,1999) cuando me propuse seguir sus pasos. Desde entonces, una carrera irregular salpicada de instantes perdurables hasta en las peores películas (últimamente incluso trabajó con los tipos de Asylum...).
Hace unos años, me sorprendió leer en una entrevista cómo decía que su meta era envejecer en Baleares, a lo hippie. Tristemente, no podrá envejecer en ningún lado. Menuda mierda.
Anoche hubo un estupendo paréntesis cálido en este invierno siberiano. El chico de San Juan Bautista y sus amigos se metieron a todo el mundo en el bolsillo.
... volverás a reírte de veras cuando creas que estaba perdido volverás a reírte de veras si te quedas conmigo...
Sin haber visto aún Ágora, para mí la mejor película española de este año es Celda 211, de Daniel Monzón. Y creo que seguiría pensando lo mismo aunque viera la de Alejandro. En sus tres películas anteriores, Monzón dejó sobradamente demostrado que no tenía ningún problema en el campo de la realización, pero no me resultaron películas del todo satisfactorias, aunque disfruté cosas de cada una de ellas.
Ahora, con Celda 211, consigue lo más cercano a una película redonda. Buen guión al que incluso se le perdona más de un giro demasiado arriesgado, una puesta en escena perfectamente diseñada y unas interpretaciones extraordinarias. Daniel Monzón se ha puesto el listón muy, muy alto.
En las pegas, me hubiera gustado otro tipo de iluminación y, sobre todo, otra potsproducción del material capturado con la Red One (¿quizá no era la película para esa cámara?). Puede que también hubiese prescindido de Antonio Resines en su configuaración "serio/cabronazo". El gran "pero" de esta película, es la elección de Carlos Bardem como preso colombiano. Sentía menos vergüenza ajena viendo los playbacks de Telepasión Españolaque al contemplar la "actuación" del literato de la familia Bardem. Si no hubiera abierto la boca, haciendo bulto como gorila carcelario, hubiese quedado bastante natural, pero cuando empieza a hablar a ratos mejicano, a ratos venezolano, a ratos cubano... Salpicar el diálogo con tres o cuatro modismos colombianos, no te hace estar hablando como un colombiano. Patético. ¿No podían haber contratado a un actor colombiano? O al menos, a un actor en condiciones que trabajase el acento.
A pesar de todo, Celda 211 es una gran película. No es cine de palomitas, entretenimiento distendido à la Hollywood. Es una película dura. Es buen cine.